Y ya os lo explico: perdí el pen, mi estimado pen donde guardo tooodo lo que escribo y donde, obviously, estaba este capítulo también. Esta semana mi excusa han sido los exámenes finales, que me tenían loca aunque sus frutos he sacado por empollar todos los días -todos están aprobados con notas considerables-. Pero prometo, de ahora en adelante, tardar, como mucho muchísimo, dos semanas. Los capítulos se están alargando y tampoco es fácil hacerlos, aunque os informaré que tengo hasta el 63, CREO, y que de verdad juro no volver a tardar tanto en subir un capítulo ya que vosotras siempre estáis ahí, esperando aunque después sea una mierda...
No me enrollaré más que supongo que estáis ansiosa por leer, así que allá va, y disfrutádlo como yo lo disfruto al escribirlo :)
A decir verdad tenía miedo. ¿De qué? No sería capaz de explicarlo. No quería estar mal con Danny, era obvio, pero tampoco sabía cómo abarcar el tema. No quería sonar borde, pero tampoco creía necesario tener que arrastrarme para que me perdonara, así que lentamente me dirigí a la cocina pensando qué debía decir y hacer.
- Danny... -susurré al entrar a la cocina.Se giró, pues estaba de espaldas a mí mirando por la ventana, y vi que había ido allí para coger una cerveza.
- Dime. -No pareció enfadado, pero podía ser que supiera disimularlo bien.
- No pienso que seas un mentiroso de mierda -dije.
Genial. ¿Llevaba una semana pensando en qué le iba a decir para soltarle eso? No tenía remedio, pero... lo hecho hecho está; y a lo hecho, pecho. O al menos es lo que mi madre solía decir...
- ¿Qué? -preguntó, confuso.
¿Y qué esperaba? Después de una semana sin verlo, sin hablar con él, iba y le soltaba “No pienso que seas un mentiroso de mierda”. Normal que se quedara así el pobre, las neuronas que tenía no le bastaban para leer mi cabezón.
- Esa fue la última frase que te dirigí... hace ya una semana -aclaré.
- Ah... Eso... Bueno... Lo cierto es que no creía que lo pensaras realmente. -Al menos de momento seguía sin parecer enfadado...
- ¿Por qué no has intentado hablar conmigo en toda la semana, entonces?
- Pensé que estabas enfadada. -Encogió un hombro.
- En realidad... lo estuve. Pero ¿sabes qué? Estar una semana entera en la cama, sin poder moverme, me ha ayudado a darme cuenta de que soy gilipollas y que el que tendría que estar enfadado aquí de los dos eres tú. -Por fin conseguía decir algo de lo que había estado planeando hacer.
- ¿Enfadado, yo, por qué? Reconozco que tampoco actué del modo más amistoso..
. - Pero yo no debí reaccionar así -dije al ver que él no seguía.
- Bueno, si seguimos con esa regla de tres quizá nunca tendríamos que haber hecho una revancha, tal y como yo había dicho desde un principio.
- Pero... -intenté quejarme.
- Alice -me cortó-, ¿tú estás enfadada?
- No.
- Pues asunto solucionado -sentenció.
Abría esperado cualquier otra respuesta, pero aquella me dejó sin habla. Asunto solucionado. ¿Así de sencillo? Si es que tenía que quererlo por narices. ¿Cómo no querer a semejante marvinosidad? Al fin y al cabo, tenía razón: si no estaba enfadada ¿para qué seguir con todo aquel rollo?
- ¿Me das un abrazo? -pregunté. Realmente lo necesitaba.
- ¿Me lo estás preguntando de verdad? -inquirió. Yo me limité a asentir por si fuera una pregunta verdadera, pero al ver la sonrisa en sus labios supe que no debía volver a preguntarle esas cosas.
Vino hacia mí -pues yo era incapaz de moverme- y me rodeó con sus brazos por los hombros. Inmediatamente me aferré a su cintura todo lo fuerte que pude.
- ¿Te ha gustado la sorpresa?
- Me ha encantado -le corregí.
Me mostró su imperfecta sonrisa, aquella que tantas veces había soñado tener tan cerca para poder contemplarla mejor.
- Me alegro.
- Prométeme que no dejarás que estemos tanto tiempo sin hablar, si algún día vuelvo a cometer la gilipollez de enfadarme contigo, cuando tenga una solución tan fácil como la de hoy. -No había desenroscado los brazos de su cintura, pero estaba lo suficiente separada para ver todo su rostro.
- Lo prometo.Volví a abrazarle, y como respuesta recibí un beso en la coronilla.
Ahora ya no podía ser más feliz. Tenía a mis McGuys única y exclusivamente para mí y ya lo había arreglado con Danny. Podía parecer estúpido que me sintiera como en una nube tan solo después de un abrazo suyo, pero cuando lo tengáis entre vuestros brazos avisadme y decidme que no sentís eso cuando os separéis.
- Tom, ¿tienes un rotulador permanente? -pregunté cuando volvimos con los demás.
- Sí, ¿por qué?
- ¿Puedes prestármelo, por favor? -pedí.
- Por supuesto. -No pasaron ni dos segundos cuando ya me ofrecía cinco: negro, azul, rojo, dorado y plateado-. Aquí tienes. ¿Para qué lo necesitas? -preguntó, curioso.
Cogí los rotuladores que me ofrecía, carraspeé sonoramente y solté mi mejor grito de fan enloquecida.
- ¡Firmádmelo, por favor! Por favor, por favor, por favor. ¡¡Tom!! ¡Fírmame el disco, Danny! ¡Dougie, te doy lo que quieras a cambio de una firma! ¡¡Harry!! ¿Os han dicho alguna vez que sois los mejores? -Grité como si los tuviera a metros de distancia cuando el que más lejos estaba se encontraba a medio metro.
Todos se carcajearon después de mi actuación, pero me firmaron al fin y al cabo. Me equivocaba cuando pensé que no podría ser más feliz pues era ése el momento en el que mi felicidad sobrepasaba los límites de lo natural. Mi primer disco de McFly dedicado: un nuevo sueño hecho realidad.
Los cuatro se entretuvieron un poco, por lo que acabé con cuatro preciosos autógrafos acompañados de su respectivas dedicatorias en el “librito de canciones” del CD que no me había dado tiempo ni a escuchar todavía.
La primera que vi, en la página donde estaban las letras de Party girl y iF U C Kate, era de Harry:
Por muy privilegiada que seas
no te estaqueas de ser mi peque.
La de Danny estaba en la página donde se podía leer That's the truth, y no me sorprendió verla tratándose de él:
¡Vivan Bolton y
Bruce Springsteen!
En plateado, al lado de Take me there, la de Dougie rezaba:
Con todo el cariño
de mi corazón.
Y para no romper la formaleza, Tom puso su dedicatoria donde estaban también los agradecimientos de todos ellos:
Gracias a ti
también.
Mi grado de emoción aumentó conforme pasaba las páginas, que no quiere decir que la de Harry no me gustara, ni mucho menos; simplemente que el leer una nueva provocaba algo en mi interior que no sabría expresar con palabras. Demasiado importante.
Pasé la tarde con ellos... otra vez. Obviamente yo no tenía tiempo límite de estar con ellos y siempre tenía que llamarme mi madre para que lograra separarme de tres cuartas partes de ellos, y aunque las broncas por estar todo el santo día con ellos fueran constantes, tampoco nunca me prohibió el verlos...
Estábamos en la “sala de cine” de la casa de Tom pues, sin querer, se me había escapado decir que todavía no había visto Regreso al futuro. Alegué que era porque nunca había tenido a nadie con quien verla -aunque en realidad si hubiera tenido a Anna durante mucho tiempo-, pero eso no sirvió de excusa. De no ser porque yo no pretendía escaparme, estoy segura de que me habrían atado de pies y manos para que no me fuera.
Cuando la primera parte acabó Danny, Harry y Dougie fueron a repostar, a cambiarle el agua al canario y a mear, respectivamente, aprovechando que Tom tardaría unos minutos en poner la siguiente parte ya que no se le había ocurrido subir las tres de una misma vez.
Y cuando volvieron lo hicieron los cuatro juntos, como si lo hubieran planeado, y me dio miedo, ¿para qué mentir? Nunca se traían nada bueno, y teniéndome presa como me tenían, podrían haber hecho cualquier cosa que nadie se habría dado ni cuenta.
Se sentaron todos a mi alrededor: Harry a mi izquierda, con las piernas estiradas y los pies encima de la mesita que allí había; Dougie, a mi derecha, optó por estirarse en el sofá apoyando la cabeza en mis piernas; Danny se tumbó como cayó al tirarse, unos cojines más lejos de Harry; y Tom... Tom estaba sentado en el suelo con las piernas cruzadas y mirándome fijamente. No iba a ser nada bueno, sin duda alguna.
- Tenemos una pequeña... mala noticia, Alice -rompió al fin el silenció Tom.
Suspiré, pero de alivio. ¡Gracias a Dios decían algo!
- Y ¿en qué consiste esa pequeña y mala noticia? -pregunté yo al ver que nadie seguía.
- Bueno... sabrás que sacar un nuevo disco conlleva a una serie de responsabilidades, por decirlo de algún modo, ¿verdad? -comenzó Harry y me giré para mirarle.
- Claro que lo sé. Conlleva a promociones por muchos sitios haciendo así imposible que pueda veros durante un par de semanas tanto como me gustaría, firmas de discos y... etcétera. ¿No?
- Genial. No será tan difícil -escuché decir a Danny detrás de Harry.
- ¿Difícil el qué? -pregunté, confusa.
- También pasaremos por España. -Dougie, como siempre que no estaba sensiblón, fue al grano.
Había sabido desde un principio que no podría depender de ellos toda la vida, de hecho, aun cuando me los encontré en el salón de la casa de Matt, nunca imaginé que volvería a verlos. Pero claro, mi vida en Londres no podía ser tan fácil como ver a McFly una vez y santas pascuas. No. Tenía que verles hasta el punto de quedarme sin respiración cuando no estaban cerca.
Pero no me había preparado para el que sabía que era un duro golpe: que pasaran de nuevo por España. Nunca me había gustado hacerlo ya que tampoco nunca había podido ir a verlos al vivir en la aislada Mallorca en la que vivía, pero aun teniéndolos siempre que quisiera ahora, me costaba mucho asimilar que volverían a estar en España y que yo tampoco les vería mientras.
De no haber sido por Matt, cuando hubiera descubierto que irían a España me habría puesto peor que ningún otro año. Cada vez dolía más. Los años pesaban en mí, y cada segundo que pasaba que sabía que no podría verles se me hacía eterno.
Supongo que alguna vez hablé de ello con Tom, con Harry, con Dougie, o incluso con Danny, y por eso habían decidido intentar decírmelo con delicadeza, aunque a la hora de la verdad Dougie se lo hubiera pasado por el forro.
- No podías ser más bruto, ¿verdad? -le recriminó Harry, pegándole con la mano en la frente aprovechando su postura.
- ¡Au! -se quejó él-. Lo siento -Se incorporó rápidamente para sentarse con las piernas cruzadas a mi lado, intentando que le mirara-, no quería decirlo así. Iremos a España, sí, pero eso no quiere decir que dejemos de hablar. Me comprometo a llamarte cada... ¿Setenta y seis minutos, que por lo que he visto en tu calendario son los días que hace que nos conocemos? ¿Te parece eso bien? -En realidad todo me parecía bien, pero mi silencio se interpretó de modo equivocado-. Alice, mándame a la mierda si quieres, pero dime algo que me asustas... -Se le veía preocupado, a él y a Tom, que era a quien también miraba pues a los otros dos los tenía a mis espaldas, por lo que reaccioné.
- No será necesario. Tom me mantendrá informada vía twitter ¿a que sí? -Le miré para comprobarlo.
- Eso ni lo dudes. -Me guiñó un ojo.
- Entonces, ¿no vas a enfadarte? -preguntó Dougie.
- ¿Qué sentido tendría eso? Formáis un grupo de música que cada año tiene más éxito por todo el mundo, por lo que también tiene más y más fans, aunque las groupies también aumenten. Yo no soy quién para enfadarme porque os promocionéis. Además, si lo hiciera ¿qué ganaría? Lo haréis de igual forma y si me enfado tendré dos problemas: enfadarme y desenfadarme. Y será un gasto de energías inútil, por lo que... ¿Regreso al futuro II?
- Eres genial, sin lugar a dudas -aseguró Dougie después de mi “discurso”.
Sostuvo mi cara entre sus manos y me besó la mejilla derecha, aunque no sin evitar que sus labios rozaran las comisuras de los míos. Pero no quise prestar atención a ese detalle pues no quería provocar ahí ninguna “discusión” por cosas que... no venían a cuento.
- ¿Quieres verla hoy o la dejamos para mañana? -ofreció Tom.
- A mí no me importa verla ahora -aseguré.
- Pero a mí sí -dijo Danny, de repente. Había hecho tan poco ruído que ni recordaba que estuviera despierto-. Ya son las diez y... tengo ganas de sexo. -Se desperezó y se levantó del sofá con un ágil movimiento.
- Me parece muy bien que eso sea lo que sueles decir, pero... yo no necesito tanta información -le recordé.
- Lo siento, mi inocente Alice. Solo quería decir que me apetece pasar una velada de lo más romántica con mi querida Georgia... que espero que acabe en la cama.
- Podrías haberte ahorrado la última frase. Te estaba quedando genial -bromeé.
- Y quién dice en la cama... dice donde le pille a uno. -Se carcajeó él mismo de lo que acababa de decir, aunque poco tardaron Pudd en unirse a sus risas.
- El día que no digas ni hagas una sola guarrada haré lo que me pidas... también durante un día.
- Te tomo la palabra. Preferirás no haber dicho eso nunca.
- Estoy bien tranquila -aseguré.
- Puedes estarlo; el día menos pensado será el día en que nuestra relación cambie por completo -me amenazó y añadió una malévola risa... que acabó en tos de viejo.
Entonces, todos nos echamos a reír excepto Danny.
- Iros a la mierda -farfulló.
Se acercó a mí y besó mi mejilla como despedida. Pero yo no podía dejarle marchar así como así; me abracé a su cuello y hasta que no estuve segura de tener mi cerebro lleno de eau de Jones no le solté.
- Adiós, Danny -me despedí y recibí una sonrisa como respuesta.
- Nos vemos... no sé cuando -dijo él dirigiéndose a todos nosotros. Se despidió de Tom, Dougie y Harry y salió por la puerta.
- Muy valiente al hacer la apuesta -murmuró Tom cuando escuchó la puerta principal cerrarse.
- Nunca estaré un día a su disposición. Ahora que se ha ido podría jugarme el cuello. -Era imposible que Danny Jones aguantara un día entero sin decir ni una sola guarrada. Imposible.
- Que sean dos -dijo Harry.
- Tres -añadió Dougie, que se estiró para quitarse toda la pereza acumulada durante la película.
- Podéis llamarme gallina, pero yo una vez aposté con él y recibí grabaciones de voz orgásmicas durante una semana entera -dijo esa vez Tom.
- Y por casualidad no seguirás guardado dichas grabaciones, ¿verdad? -En realidad no era una pregunta que quisiera formular en alto.
- ¡Alice! -gritó un espantado Dougie.
- Perdón. Una McFlyer se desconcentra con tanto sexo donde le pilla a uno y grabaciones orgásmicas... -intenté excusarme.
- Eres la hostia, peque. Y quien diga lo contrario es gilipollas -dijo Harry, riendo, y despeinó ligeramente mi pelo.
El final de esa nueva tarde con McFly terminó y Dougie y yo tuvimos que volver a marcharnos a casa de Matt, donde me esperaban mi madre y él, el segundo algo enfadado porque Dougie había incumplido lo de llevarme a la hora de la cena a casa, aunque como estaba completamente entera y sin ningún rasguño, le perdonó el domir en la caseta del perro -algo que yo, bajo ningún concepto, habría permitido.
Me despedí de Tom y de Harry por tiempo indefinido; seguiríamos hablando por teléfono, pero los compromisos con la prensa y demás no les dejarían demasiado tiempo libre, y el tiempo que tuvieran era obvio que preferirían pasarlo con sus familias y respectivas parejas. En eso yo no pensaba meterme.
Y aquí se acaba la historia. ¿Qué os ha parecido? ¿Me gusta? ¿No me gusta? Bueno, espero que me digáis cositas y si os ha decepcionado algo, no dudéis en comunicármelo.
Y aquí se acaba la historia. ¿Qué os ha parecido? ¿Me gusta? ¿No me gusta? Bueno, espero que me digáis cositas y si os ha decepcionado algo, no dudéis en comunicármelo.
No entiendo por qué aún no habías recibido ningún comentario. Pero quiero que sepas que me he vuelto a leer el capítulo, por tí y por todo el trabajo que sé, por propia experiencia, que cuesta escribir un cap. Tan sólo un párrafo.
ResponderEliminarRepetirte que no dejes de escribir por esas personas tan sumamente vagas que no se molestan en escribirte un simple 'Es perfecto'. Aunque algunas tengan sus motivos y sea en parte por falta de tiempo, exámenes o porque no sepan qué decir ante esta magnífica obra de arte.
Espero que nadie te quite esas ganas de expresar lo que tienes en esa cabecita.
Un beso muy fuerte pequeña.
Te quiero.
EliminarMe encanta ^^ Y ya tenía ganas de leer un cap!
ResponderEliminarEso de que acaba la historia... es porque has acabado el cap o porque ya no hay más historia????? :S
Espero que haya más caps! Que molan mucho!!
¿No pasará nada con Doug? Pero si es adorable el niño!!!!
Sigue escribiendo que lo haces genial! :)
No, mujer, no te preocupes... Sólo se acaba este capítulo, la semana que viene subiré uno nuevo :)
EliminarY no, no podría hacerle tal cosa a mi pollito.
Gracias por el cumplido, supongo.