Alice, nuestra protagonista de quince años, no es una chica de las que suele destacar entre las demás, es incluso, de las que prefieren pasar desapercibido. Para eso le ayuda su largo, castaño y rebelde cabello, sus marrones ojos y su complexión; la gente no la mira ni por estar extremadamente delgada ni por estar tampoco gorda. Es española y vive en Mallorca aunque ella considera que es una americana/inglesa encerrada en un cuerpo de española.
Hace tres años no pasó por su mejor momento pues decidió -no sin mucho consultarlo con sus amigas y su madre- cambiarse el apellido del que ella siempre había nombrado papá por el que realmente era su padre.
Explicaré esto último pues es algo difícil de comprender: Miguel Ángel Martín es el padre que siempre ha considerado suyo Alice, pero hace siete año muriós, y cuatro después su madre, Esmeralda García, le informó que su verdadero padre no era el dicho sino Mathew Brooks, un londinense con el que se iría a vivir porque, a parte de que el sueño de su vida había sido siempre viajar a Londres, su madre y ella pensaron que de esa forma cambiaría de aires y conseguiría olvidar la gran tragedia que marcaba su vida.
Alice debe alejarse de su vida, que no considera perfecta pero que se suponía que nunca cambiaría. Alejarse de se familia, sus amigas... Su madre, su hermano (aunque tampoco lo quisiera demasiado a veces), su abuela, sus tíos y tías, Anna, Saray... Su casa, la única casa en la que había vivido, al menos que ella recuerde... Su Mallorca que tantas veces había querido abandonar pero que, ahora que va a hacerlo, siente que no quiere moverse nunca.
Hace tres años no pasó por su mejor momento pues decidió -no sin mucho consultarlo con sus amigas y su madre- cambiarse el apellido del que ella siempre había nombrado papá por el que realmente era su padre.
Explicaré esto último pues es algo difícil de comprender: Miguel Ángel Martín es el padre que siempre ha considerado suyo Alice, pero hace siete año muriós, y cuatro después su madre, Esmeralda García, le informó que su verdadero padre no era el dicho sino Mathew Brooks, un londinense con el que se iría a vivir porque, a parte de que el sueño de su vida había sido siempre viajar a Londres, su madre y ella pensaron que de esa forma cambiaría de aires y conseguiría olvidar la gran tragedia que marcaba su vida.
Alice debe alejarse de su vida, que no considera perfecta pero que se suponía que nunca cambiaría. Alejarse de se familia, sus amigas... Su madre, su hermano (aunque tampoco lo quisiera demasiado a veces), su abuela, sus tíos y tías, Anna, Saray... Su casa, la única casa en la que había vivido, al menos que ella recuerde... Su Mallorca que tantas veces había querido abandonar pero que, ahora que va a hacerlo, siente que no quiere moverse nunca.
Obviamente, en un fic en el que McFly es protagonista, los chicos saldrán en algún momento de la historia que todavía no sabemos cómo, o al menos no lo sabéis vosotras...
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