Me desperté tarde, las diez y media para ser exactos… Así que me duché muy rápidamente, me vestí -una camiseta de manga corta, blanca, con la bandera británica incrustada en un corazón que en la parte de atrás, justo en la parte del trasero, ponía Party girl, y unos shorts vaqueros con mis viejas zapatillas azules y llenas de barro, las típicas Converse, las de la portada de Zapatillas- y bajé. No había nadie, pero antes de salir fuera a ver si estaban en el jardín, del cual solo había visto la parte delantera, tenía que tomarme mi vaso de leche con Nesquik. [No Internet and no Nesquik makes Úrsula go crazy]
Salí fuera y un perro vino corriendo hacia mi, un precioso ejemplar de Husky Siberiano, por lo que me agaché un poco para tocarlo, pues era peludito y muy suave.
- Matt: ¿Ya has acabado tu sueño?
- Yo: Creo que por fin sí. -bromeé- ¿Es tuya? -pregunté señalando al perro.
- Matt: Sí, ayer no te la enseñé porque en cuanto viste tu cuarto no quisite ver nada más… -murmuró.
- Yo: Ya... Pues es preciosa. ¿Cómo se llama? -pregunté mientras seguía acariciándola.
- Matt: Sky, se lo puso Jeff hace ya un tiempo. -explicó.
- Yo: Bueno... ¿Vamos a hacer algo hoy?
- Matt: No que yo sepa ¿por qué?
- Yo: Por hacer algo ¡que me aburro! -me quejé.
- Yo: Creo que por fin sí. -bromeé- ¿Es tuya? -pregunté señalando al perro.
- Matt: Sí, ayer no te la enseñé porque en cuanto viste tu cuarto no quisite ver nada más… -murmuró.
- Yo: Ya... Pues es preciosa. ¿Cómo se llama? -pregunté mientras seguía acariciándola.
- Matt: Sky, se lo puso Jeff hace ya un tiempo. -explicó.
- Yo: Bueno... ¿Vamos a hacer algo hoy?
- Matt: No que yo sepa ¿por qué?
- Yo: Por hacer algo ¡que me aburro! -me quejé.
Y en ese preciso instante alguien me abrazó por detrás. Al principio me asusté, pero al ver que Matt se reía no podía ser nadie desconocido, al menos para él. Entonces pude ver el tatuaje, ese que tanto me gustaba.
- Yo: ¡Jeff, me has asustado! -grité y me crucé de brazos a la vez que hacía pucheros.
- Jeff: Perdona… Quería darte una sorpresa, y como he oído que buscas algo que hacer... Tengo planes para ti. -anunció sonriente.
- Yo: ¿Planes... para mí?
- Jeff: Quizá no te guste, pero yo te lo propongo... ¿Recuerdas el chico del que te hablé ayer, el de la tienda de tatuajes?
- Yo: Sí… Shannon si no recuerdo mal… -murmuré.
- Jeff: Ese, ese. Pues... ¿Qué te parece si vamos a verle? Podríamos negociar lo de tu primer tattoo… -insinuó.
- Yo: ¿Mi… mi primer tattoo? -pregunté y los ojos casi se me salieron de las órbitas.
- Jeff: ¡Exacto!
- Yo: Vale… Me encantaría... - murmuré, pero no sonó demasiado convincente.
- Jeff: Ya, si se te ve ilusionadísima. -bromeó- Bueno, ¿te vienes o no?
- Yo: ¡Claro! ¿Puedo, Matt? - pregunté y me giré para esperar su respuesta.
- Matt: Sí, claro que puedes. -respondió él sonriéndome.
- Yo: Gracias.
- Jeff: Perdona… Quería darte una sorpresa, y como he oído que buscas algo que hacer... Tengo planes para ti. -anunció sonriente.
- Yo: ¿Planes... para mí?
- Jeff: Quizá no te guste, pero yo te lo propongo... ¿Recuerdas el chico del que te hablé ayer, el de la tienda de tatuajes?
- Yo: Sí… Shannon si no recuerdo mal… -murmuré.
- Jeff: Ese, ese. Pues... ¿Qué te parece si vamos a verle? Podríamos negociar lo de tu primer tattoo… -insinuó.
- Yo: ¿Mi… mi primer tattoo? -pregunté y los ojos casi se me salieron de las órbitas.
- Jeff: ¡Exacto!
- Yo: Vale… Me encantaría... - murmuré, pero no sonó demasiado convincente.
- Jeff: Ya, si se te ve ilusionadísima. -bromeó- Bueno, ¿te vienes o no?
- Yo: ¡Claro! ¿Puedo, Matt? - pregunté y me giré para esperar su respuesta.
- Matt: Sí, claro que puedes. -respondió él sonriéndome.
- Yo: Gracias.
Jeff y yo nos dirijimos hacia el coche y, cómo no, me quedé flipando. Me paré en seco, con los ojos abiertos y creo que hasta la boca, pero aquel coche era impresionante.
- Jeff: ¿Pasa algo? -preguntó preocupado.
- Yo: ¿Eso… es… un Lamborgini Murciélago SV?
- Jeff: Me gusta como lo dices… Y sí, lo es, ¿por qué?
- Yo: ¡Porqué me encanta! -exclamé y provoqué que riera.
- Jeff: Me alegro, pero entra ya que al final no llegamos.
- Yo: Voooy.
- Yo: ¿Eso… es… un Lamborgini Murciélago SV?
- Jeff: Me gusta como lo dices… Y sí, lo es, ¿por qué?
- Yo: ¡Porqué me encanta! -exclamé y provoqué que riera.
- Jeff: Me alegro, pero entra ya que al final no llegamos.
- Yo: Voooy.
Nos subimos al coche y comprobé lo cómodo que era. Ambos nos abrochamos el cinturón, y Jeff enseguida puso la radio.
- Jeff: ¿Tienes alguna cadena favorita?
- Yo: La tengo... pero es de España. -murmuré.
- Jeff: Es verdad, se me olvidó... Venga, si corres y vas a buscar un CD tuyo te lo pongo. - aseguró y me guiñó el ojo. Y lo que me gustaba que lo hiciera...
- Yo: La tengo... pero es de España. -murmuré.
- Jeff: Es verdad, se me olvidó... Venga, si corres y vas a buscar un CD tuyo te lo pongo. - aseguró y me guiñó el ojo. Y lo que me gustaba que lo hiciera...
Salí del coche y corrí hacia el palacio. Charlie me abrió la puerta y sin decirle nada subí corriendo también las escaleras. Tropecé un par de veces, pero no me detuvo nada. Entré en mi habitación y me paré delante de la súper-estantería.
Sabía que quería uno de McFly, pero lo difícil era elegir, así que cogí los cinco. Bajé más rápido de lo que había subido y corrí nuevamente hacia el coche. Cuando Jeff me vió entrar, abrió los ojos como platos.
- Yo: Es que no sabía cual elegir… -expliqué.
- Jeff: Pues trae. -Los cogío todos, los desordeno un poco, pero con cuidado de no rayarlos y cogió el primero que había. Tocó Motion in the Ocean-. ¿Este te vale?
- Yo: Perfecto.
- Jeff: Pues trae. -Los cogío todos, los desordeno un poco, pero con cuidado de no rayarlos y cogió el primero que había. Tocó Motion in the Ocean-. ¿Este te vale?
- Yo: Perfecto.
Lo puso y estuve cantando todo el camino. Quizá asustara a Jeff por ello, pero no me importó a la hora de hacerlo, hasta que llegó la mía... La tenía que poner a tope y así hice, a la vez que cantaba.
PEOPLE MARCHING TO THE DRUMS, EVERYBODY IS HAVING FUN TO THE SOUND OF LOOOOVE…
- Jeff: Cantas muy bien, pero hace un rato que hemos llegado… -dijo interrumpiendo mi momento.
- Yo: Jo... -me quejé- ¿Sabes? Cuando canto, me olvido de todo, aunque ahora te odio por haberme cortado el rollo…
- Jeff: Eso yo a veces también lo hago, y respecto a lo de odiarme, ya dejarás de hacerlo algún día… -bromeó.
- Yo: Ya veo lo mucho que te importo. -ironicé.
- Jeff: Que yo te quiero mucho, tonta, pero tenemos prisa si quieres tener el tatuaje pronto.
- Yo: Jo... -me quejé- ¿Sabes? Cuando canto, me olvido de todo, aunque ahora te odio por haberme cortado el rollo…
- Jeff: Eso yo a veces también lo hago, y respecto a lo de odiarme, ya dejarás de hacerlo algún día… -bromeó.
- Yo: Ya veo lo mucho que te importo. -ironicé.
- Jeff: Que yo te quiero mucho, tonta, pero tenemos prisa si quieres tener el tatuaje pronto.
Que yo supiera no le había dicho nada de tener un tatuaje pronto, pero por lo que parecía se lo estaba tomando enserio, así que entramos al local. Era increíble, sin más. Había fotos de tatuajes flipantes por todos lados, piercings y hasta cámaras de gas expuestas en las paredes, cosa que no había visto nunca.
Jeff se acercó al mostrador y abrazó al chico que había detrás de este, y supuse que sería Shannon… El pelo lo tenía cataño con mechas rubias y le llagaba por los hombros; los ojos eran claros, pero no podía distiguir el color, aunque eran muy bonitos, y pude ver que en el cuello llevaba tatuada una calavera que le ocupaba toda la parte derecha.
- Jeff: ¿Alice?...
- Yo: ¿Yo? ¿Eh? ¿Qué?
- Jeff: Estás empanada... -murmuró- Bueno, que este es Shannon y todo eso.
- Yo: ¿Y todo eso? Bueno, dejémoslo.
- Shannon: Sí, mejor que lo dejéis, que tengo solo diez minutos para estar con vosotros.... O sea que tú eres la que tiene tantos tattoos en mente, ¿no? -preguntó dirigiéndose a mi.
- Yo: No sé, quizá sea yo esa, sí...
- Shannon: ¿Y cuál es el primero que te quieres hacer? -preguntó a la vez que se arremangaba la camiseta, dejando al descubierto sus brazos llenos de tatuajes- ¿Pasa algo? -preguntó al ver mi cara de sorpresa.
- Yo: No, nada, que me chiflan los tatuajes y... Tus brazos me encantan -expliqué y se echó a reír.
- Shannon: Un día que tenga tiempo te los enseñaré más detenidamente. -aseguró y me guiñó el ojo. Qué manía tiene los ingleses de guiñar los ojos.
- Jeff: ¡¿Todos?! -preguntó espantado.
- Yo: ¿No puedo? -pregunté temerosa por su reacción.
- Jeff: Por poder puedes, pero…
- Shannon: A lo que se refiere es a que tengo uno en la pelvis, así de simple.
- Yo: ¿Y no te dolió?
- Shannon: Nada que no se pudiera soportar. -bromeó.
- Yo: ¿Yo? ¿Eh? ¿Qué?
- Jeff: Estás empanada... -murmuró- Bueno, que este es Shannon y todo eso.
- Yo: ¿Y todo eso? Bueno, dejémoslo.
- Shannon: Sí, mejor que lo dejéis, que tengo solo diez minutos para estar con vosotros.... O sea que tú eres la que tiene tantos tattoos en mente, ¿no? -preguntó dirigiéndose a mi.
- Yo: No sé, quizá sea yo esa, sí...
- Shannon: ¿Y cuál es el primero que te quieres hacer? -preguntó a la vez que se arremangaba la camiseta, dejando al descubierto sus brazos llenos de tatuajes- ¿Pasa algo? -preguntó al ver mi cara de sorpresa.
- Yo: No, nada, que me chiflan los tatuajes y... Tus brazos me encantan -expliqué y se echó a reír.
- Shannon: Un día que tenga tiempo te los enseñaré más detenidamente. -aseguró y me guiñó el ojo. Qué manía tiene los ingleses de guiñar los ojos.
- Jeff: ¡¿Todos?! -preguntó espantado.
- Yo: ¿No puedo? -pregunté temerosa por su reacción.
- Jeff: Por poder puedes, pero…
- Shannon: A lo que se refiere es a que tengo uno en la pelvis, así de simple.
- Yo: ¿Y no te dolió?
- Shannon: Nada que no se pudiera soportar. -bromeó.
- Yo: Joder… Ah, y lo que me has preguntado antes, que el que primero querría… Son las iniciales de mi padre en la muñeca. -dije.
- Shannon: Qué mona… ¿Solo eso? Joder, te lo podría hacer ahora mismo.
- Yo: ¡NO! No hace falta… -me apresuré a decir.
- Shannon: Vale, pues será mi regalo de cumpleaños… -insinuó y entonces recordé la fecha exacta de mi cumpleaños.
- Yo: Pero… ¡Tan solo quedan tres días! -exclamé alarmada.
- Shannon: ¿Tres días? ¿Naciste el mismo día que Jeff? -preguntó confuso.
- Yo: Lo único que yo se es que fue el 31 de agosto…
- Jeff: ¡Entonces como yo! -dijo él sorprendido.
- Shannon: Ea, pues vendréis los dos. Ahora fuera de aquí, que tengo que trabajar.
- Jeff: Uy, que el señorito tiene que trabajar…
- Shannon: Claro, como tú lo tienes todo pagado ¡no te jode! -se picó.
- Shannon: Qué mona… ¿Solo eso? Joder, te lo podría hacer ahora mismo.
- Yo: ¡NO! No hace falta… -me apresuré a decir.
- Shannon: Vale, pues será mi regalo de cumpleaños… -insinuó y entonces recordé la fecha exacta de mi cumpleaños.
- Yo: Pero… ¡Tan solo quedan tres días! -exclamé alarmada.
- Shannon: ¿Tres días? ¿Naciste el mismo día que Jeff? -preguntó confuso.
- Yo: Lo único que yo se es que fue el 31 de agosto…
- Jeff: ¡Entonces como yo! -dijo él sorprendido.
- Shannon: Ea, pues vendréis los dos. Ahora fuera de aquí, que tengo que trabajar.
- Jeff: Uy, que el señorito tiene que trabajar…
- Shannon: Claro, como tú lo tienes todo pagado ¡no te jode! -se picó.
Entonces estiré a Jeff del brazo para que nos fuéramos hacia casa, pues me había entrado una prisa repentina... Al llegar, encontramos un coche más aparcado enfrente de la acera, pero obviamente no sabía de quién era.
- Jeff: Oh, oh… -murmuró Jeff.
- Yo: ¿Pasa algo? -pregunté preocupada.
- Jeff: No, nada… -murmuro, evidenciando que sí pasaba algo.
- Yo: ¿Pasa algo? -pregunté preocupada.
- Jeff: No, nada… -murmuro, evidenciando que sí pasaba algo.
Pero ¿qué? Algo pasaba seguro, y posiblemente estuviera relacionado con el coche. Sí, el coche tenía la clave de todo, pero no pregunté nada ya que lo descubriría al entrar en el palacio muy probablemente.
Efectivamente. Entramos en la casa, y al girar a la izquierda para ir hacia el salón… Me desmayé.
Efectivamente. Entramos en la casa, y al girar a la izquierda para ir hacia el salón… Me desmayé.
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