Llegamos a casa de Tom, era raro, pero el viaje en coche había transcurrido sin ningún percance, posiblemente porque Danny conducía y Dougie se sentaba detrás de Tom, así que en ese viaje yo iba entre mis queridísimos Pudd. Al entrar Marvin fue corriendo hacia Tom, que le cogió inmediatamente.
- Felicidades, Alice! -apareció Gio por la cocina y me abrazó-
- Gracias! -le abracé-
- Que tal tu tobillo?
- Bastante mejor, gracias de nuevo -le sonreí y me devolvió la sonrisa-
- Venga, venga, vengaaa, que te tengo que dar tu regalito !!! -instó Dougie ya nervioso-
- Vale, vale, valeee -imité lo que él había hecho pero no le hizo demasiada gracia, aunque a los otros sí-
- A qué esperas? Vaaamos! -me cogió de la mano y casi me llevaba a rastras hacia el salón-
- Dougie, espera! Tú tienes dos piernas, yo solo puedo usar una!
- Perdona -no me soltó la mano, pero esta vez íbamos a un ritmo al que podía ir dando pequeños saltitos-
- Siéntate, siéntate, venga va, siéntate! -estaba nerviosísimo!-
- Si no me sueltas, no llego hasta el sofá, Doug!
- Ah, perdona, se me olvidó -me soltó y pude sentarme como el me pedía que hiciera- Primero… esto! -me entregó un sobre rojo- a que es tu color favorito? -preguntó-
- Sí! Como lo has sabido? -le seguí el juego, estaba realmente emocionado-
- Contactos -sonrió inocentemente- pero ábrelo!
- Voy, voy, tranquilo. -lo abrí y saqué la cartulina de color amarillo que había dentro, en letras mayúsculas y rojas ponía: VALE POR UNA NOCHE CON MI MARIDO ♥, al ver esto, no pude evitar reír-
- No, eso es broma, ni siquiera se lo he pedido, espera aquí que te traigo el de verdad! -estaba tan ilusionado, me encantaba verle así-
Tardó un poco y cuando lo ví entrar llevaba una caja bastante grande, pero con mucho cuidado y si no estaba viendo mal susurraba algo, pero no conseguí entenderle. Lo dejó encima de la mesa con muchísimo cuidado.
- Ahora, ábrelo, pero despacio, vale?
- Vale… qué es Doug? Me asustas.
- Ya lo verás, tú haz lo que yo te diga.
Hice lo que me pidió, quité el papel de regalo que llevaba y descubrí que era una jaula, pero todavía no veía qué era lo que había dentro, hasta que por fin quité todo el papel, estaba escondida en una esquina, un precioso ejemplar de serpiente amarilla, era preciosa!
- Es preciosa, Doug! Muchas gracias! -le abracé- como has sabido que me gustaban?
- No lo sabía, pero te aviso que como la trates mal me la llevo. -me dijo muy serio-
- Tú lo que pensabas es que no me iba a gustar y que te la iba a dar, verdad?
- Yo? No! Para nada…
- No sabes disimular nada, cariño -le sonreí-
- Como que cariño!? -salió Harry por detrás-
- Sabes lo que ponía en el sobre que me ha dado?
- No, qué ponía? -preguntó, esta vez preocupado-
- Es un vale por una noche contigo bobo, para que veas lo que le importas a tu mujer.
- QUÉ!? -preguntó mirando a Dougie-
- Es que pensé que le gustaría más que la serpiente, para que veas que yo no soy celoso -le sonrió-
- Con esa sonrisa no puedo resistirme! *estaba intentando imitar mi voz!!!???¬¬* -se tiró encima de Doug, pero por el camino, me dio un codazo en la nariz-
- Auuu, bruto! -le “pegué” en el brazo-
- Perdona, es que me vas a decir que mi mujer no es irresistible? bueno da igual, estas bien?
- Sí, sí, no te preocupes -dije con la mano en la nariz, estaba bien, pero me había dado un buen golpe-
- Pues para estar bien te sangra la nariz -dijo Doug-
- Qué!? Sangre? Dónde!? -exclamó Danny-
- Tranquilo, Dan, no es nada -dijo Tom acercándose a mi para ver mi nariz- Gio, ven por favor.
- Dime -al verme mi nariz Gio comprendió que se tenía que llevar a Danny, este comenzaba a marearse- Danny, venga, vamos -le ayudó a incorporarse y se lo llevó a la cocina-
Cuando por fin aquello dejó de sangrar Danny pudo volver.
- Lo siento, me mareo mucho al ver la sangre -dijo-
- No tienes que disculparte por eso, es normal -le sonreí y me devolvió la sonrisa, pero no muy convincente a pesar de que todavía estaba un tanto mareado-
- Pero yo si, lo siento, no debí hacerlo estando tú en medio, puedo recompensarte con mi regalo? -me preguntó Harry con una sonrisa dibujada en su cara-
- No quiero regalos, cuantas veces tendré que decirlo!?
- Eh… tres más? Bueno, toma -fue a un mueble que había, sacó otro sobre y me lo entregó-
- Vale… -dije resignada y cogí el sore que me entregaba, este era azul, lo abrí y ponía: Vale por… , me quedé parada, por qué era el vale? Que les había dado por los vales?- Un vale por qué?
- Dale la vu… -antes de que acabara de decirlo ya estaba dándole la vuelta al papel, ponía: un día con Dani Martín. Al ver aquello mi corazón comenzó a ir más deprisa de lo normal y un par de lágrimas se derramaron por mi cara, Harry se apresuró a secarlas y le abracé, le abracé muy fuerte pero no dejé de llorar, en aquel momento era el mejor regalo que me podían hacer y me lo hizo la mejor persona que lo podía hacer.
- Gracias, gracias, muchas gracias, Harry -no podía dejar de llorar, estaba tan emocionada. Seguía a McFly desde siempre, pero a Dani, a Dani le escuchaba desde los 5 años, era tan especial…-
- No tienes que dármelas pequeña, cuando estuve en tu habitación vi que tenías todos los CD de un grupo del que ahora ni recuerdo el nombre, pero al único al que pude conseguir fue a él, espero que no te importara…
- No, es perfecto, de verdad, muchísimas gracias, no se como agradecerte esto, es demasiado para mí…
- Nada, el mejor regalo que me podías hacer era este y lo he tenido, pero ahora deja de llorar, vale? -volvió a secarme las lágrimas y esta vez intenté que no se derramara ninguna más, odiaba que tuvieran que verme así- Venga, peque… -me dio un beso en la mejilla, le sonreí y él me devolvió la sonrisa-
- Y bien… no tenéis más regalitos?
- Sí !!! Puedo dártelo? -me preguntó Tom-
- Si ya me lo han dado ellos, tú también puedes -le sonreí-
Se fue corriendo y volvió rápidamente, esta vez junto a Gio y una bolita peluda en sus manos, la bolita se movió y maulló, entonces fue cuando la cara se me iluminó. Tom se acercó a mi y me entregó la bolita, era igualito que Marvin pero chiquitín.
- Oiiins, muchas gracias Tom! Y Gio, supongo, verdad?
- Sí -me respondieron los dos a la vez y les sonreí-
- Es precioso… -comencé a jugar con la bolita tan monosa que me habían regalado cuando sonó el timbre-
- Mi regalo !!! -exclamó Danny-
- Tu regalo? -le miré sorprendida-
- Claro! Verás como te gusta -me sonrió-
- Ya no necesito regalo… -suspiré-
- Exagerada que eres! -volvió a sonar el timbre- Voooy!
Fue ha abrir y escuché un “Hola” de Danny, lo que me sorprendió fue qu elo dijera en español, quien podía ser? Luego escuché a alguien quue le contestaba, pero muy tímidamente, era una chica, pero no sabía quién.
- Preparada? -me preguntó Danny-
- Siempre -le sonreí-
Danny hizo un gesto con la mano a la chica que había detrás, cuando entró le di mi bolita a Tom solo él podría cuidarla bien) cogí las muletas y fui los más rápido que pude hacia ella, en cuanto llegué a su lado las solté y la abracé.
- Anna !!! -la estreché más-
- Felicidades Alice !!! -también me estrechó-
- Gracias! -me separé de ella y miré a Danny- Cómo…?
- Contactos -me guiñó un ojo-
- Tenéis los mismos contactos?
- Sí -me respondieron Danny, Dougie y Harry al mismo tiempo y ambos sonrieron-
- Saray como podrás suponer no a querido venir, lo he intentado de todas las maneras, pero no soy tan convincente como Danny -me dijo Anna, agachó la cabeza, estaba ruborizada, quizá el nombrarlo en su presencia le daba vergüenza-
- Te aconsejo que no te ruborices mucho, son unos capullos -las dos reímos- y por Saray no te preocupes, sabía que se enfadaría por esto pero ahora soy feliz -le sonreí para ver si la animaba-
- No me extraña chiquilla, y que tal tu pierna? -me preguntó-
- Perfecta -la levanté para que la viera-
- Todavía no tienes ninguna firma?
- Nah, le dije a Doug que el último día le dejaría hacerme un dibujo.
- Y por qué el último día?
- Que es lo que sieeempre dibuja Doug? -le pregunté-
- Ah, ya lo pillo -rió-
- Ven, que te enseño lo que me han regalado, a parte de tú, por cierto, que se me olvidaba… Danny… -le miré desafiante-
- Dime… -me miró igual, bueno, el era mucho más perfecto, pero que se la va ha hacer-
- Gracias! -salté y me tiré a sus brazos-
-rió con su estruendosa y a la vez perfecta risa- No se merecen -me sonrió-
- Sí! -le dije, me giré hacia Anna y añadí- te apetece sentarte entre Pudd?
- Q-q-q-qué!!??
-reí- Eso es un sí?
- Cl-cla-claro!
- Pues ven! -volví a coger las muletas y la llevé hasta el sofá, estaban en un pequeño así que le dije que se sentara entre ellos y yo me senté en un brazo, pero a Harry no le hizo gracia y me puso encima suya. Le enseñé lo qu eme habían regalado y le conté que el día anterior también me habían regalado un CD con canciones suyas pero cantadas por mí y como lo olvidé allí Tom lo volvió a poner para que lo escucháramos.
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