Alice's POV again.
Me desperté. No recordaba nada de lo que había pasado la noche anterior. Miré a mi alrededor. Vale. Estaba en casa de Tom y… volvía a estar con Dougie en la cama, pero esta vez él era el que me abrazaba por detrás. Notaba cada parte de su cuerpo junto al mío. Un momento… no recordaba nada. Íbamos en ropa interior y la ropa que habíamos llevado la anterior noche estaba tirada de cualquier manera por el suelo… No podía pensar con claridad con ese dolor de cabeza *Puto alcohol…*. Decidí bajar. Con suerte Tom ya estaría despierto y podría darme algo para la resaca. Así que me puse la sudadera con la que habíha ido allí y bajé. No tuve suerte y no encontré a nadie despierto así que me dirigí hacia la nevera y cogí el zumo de naranja. Me disponía a echarlo en el vaso cuando alguien me abrazó por la cintura y me besó el cuello.
- Buenos días, princesa -me susurró al oído-
- Buenos días, Doug -le respondí girando mi cabeza a la izquierda y besé su mejilla ya que tenía apoyada la cabeza en mi hombro-
- Que ¿hay resaca? -preguntó cogiendo el vaso que yo me había preparado acabándoselo de una vez-
- ¡Dougie! -chillé- Aiii, sí que hay resaca, sí -dije mientras me llevaba la mano derecha a la cabeza-
-rió- Toma, anda -se dirigió a un armarito y buscó un poco hasta encontrar lo que quería- se te quitará todo -dijo ofreciéndome una de las dos pastillas que había cogido.
- Gracias -la cogí y le sonreí-
No sentamos en la pequeña mesa de la cocina de Tom. Uno en frente del otro. Yo con un vaso nuevamente lleno de zumo y el con otro, esta vez de leche, y una bolsa de croissants. Me llevé la pastilla que anteriormente me había dado mi amigo a la boca y la tragué con ayuda con un sorbo de zumo, mi compañero me imitó pero con la leche y a continuación extrajo un croissant de la bolsa, lo mojó en el blanco líquido y se lo llevó a la boca.
- ¿Qué pasó anoche? -pregunté mirando fijamente aquellos azules ojos que me volvían loca-
- Nada -respondió indiferente y con la boca llena-
- ¿Cómo que nada?
- Pues eso, nada de lo que tú pienses -dijo pegando otro bocado al croissant-
- ¿Y qué se supone que pienso? -inquirí-
- Alice, bebiste mucho, estabas como poseída y lógicamente no pude resistirme a tus encantos, pero yo estaba lo suficientemente cuerdo, bueno, debería decir loco, pero impedí que llegáramos a más. No quiero ni aprovecharme de ti ni que me llamen pederasta -la última frase la dijo en broma-
- Joder… -murmuré-
- Señorita Brooks ¿qué son esas palabras? -dijo Tom bajando las escaleras-
- Recórcholis, Tom ¡qué oído tienes! -los tres reímos ante la primera palabra que mencioné-
- Sí, será eso… ¿qué tal habéis dormido? -inquirió-
- ¡Perfectamente! -respondió Dougie rápidamente con una sonrisa dibujada en su cara-
- Pues yo… supongo que bien ¿tú?
- Bastante bien, gracias por preguntar -sonrió dejando ver su perfecto hoyuelo- por cierto… esto de que alguien se levante antes que yo no es normal ¿qué habéis hecho? -dijo mirándonos alzando una ceja-
- Nada -imité el tono de voz con el que Dougie me había respondido anteriormente y este rió-
- Me estáis ocultando algo, pero acabaré enterándome, que lo sepáis… -nos miró con una cara de falso odio-
- ¿Quieres saberlo? Yo te lo cuento, así además quizá a Alice se le refresque la memoria…
- Prefiero no recordar nada, gracias, cariño -puse una falsa sonrisa-
-rió- ¿Te arrepientes? -preguntó insinuante-
- No sé ni de qué tengo que hacerlo… -reí-
- Vale, vale, veo que estáis muy tontitos vosotros dos, voy a ducharme…
- ¡Hasta luego! -se despidió Dougie bastante feliz y se giró para mirarme. Muy sonriente.
¿Qué le pasaba a Dougie esa mañana? Estaba realmente contento. Demasiado para lo que anoche recordaba ligeramente que me había dicho. Estuvo tanto tiempo llorando en mi hombro… Comenzaba a pensar que me estaba mintiendo, me ocultaba algo de lo que pasó. No podía estar taaan contento por tan solo haber dormido otra vez conmigo, la anterior no se despertó así… Y no solo su extrema felicidad me hizo dudar, también me miraba de forma distinta. Sus ojos parecían más perfectos todavía, aunque eso siempre me había parecido imposible. Ahora podía comprobar que no lo era, tenían un brillo especial.
Fui hacia el salón y Dougie me siguió. Me senté en el sofá tipo indio y comencé ha hacer zapping. Al final encontré algo. Era un documental sobre la “evolución” de McFly.
- ¿Quieres ver las fotos que nos hicimos ayer? -preguntó Dougie que estaba sentado en un sillón con el portátil encima de sus piernas-
- Ahora no, quiero ver esto -dije moviendo la cabeza para señalar la tele-
- Alice, te sabes nuestras vidas mejor que nosotros mismos ¿qué necesidad tienes de verlo?
- Me gusta hacerlo, en España los programas que echan no os quieren demasiado ¿sabes?
- Vale… pues si Mahoma no va a la montaña, la montaña irá a Mahoma -dijo-
- Qué inteligente… espera ¿me acabas de llamar Mahoma?
-rió- Supongo que sí, pero ser una montaña tampoco es que sea demasiado divertido -bromeó mientras se levantaba para sentarse a mi lado dispuesto ha enseñarme las fotos de la noche anterior.
Fui intercalando las miradas de la pantalla de la televisión a la del ordenador, aunque alguna que otra se escapaba al rubio que tenía a mi lado. Él y yo éramos los únicos que salíamos mal intencionadamente en las fotos. Siempre con algún careto raro de los nuestros característicos…
* * * *
- Alice, despierta, hoy es tu primer día de instituto -me dijo mi madre-
- Todavía no ha cantado Danny, déjame un poquito más…
- Te refieres a tu móvil, ha sonado tres veces ya.
- ¿¡Qué!? -dije levantándome de golpe- ¿Por qué no lo he escuchado?
- Pues no lo sé hija, pero debes ir al instituto.
- Hoy no me he despertado bien, tengo que quedarme, lo siento.
- Baja ahora mismo si no quieres volver a Mallorca.
- No te atreverás…
- Huy, no me conoces tú bien…
- Tú tampoco quieres irte, pero te obedeceré. Me visto y bajo… -dije resignada-
Como le dije a mi madre, me vestí y me puse esto:
Bajé, desayuné y cogí mi mochila dispuesta a encaminarme a mi nuevo instituto. Nunca había estudiado íntegramente en inglés y no era muy sociable, así que estaba realmente cagada. Al fin llegué a aquel enorme edificio. Estaba lleno de gente. No me gustaba sentirme así. Entré y me dirigí a secretaría. Allí una mujer me dio todos los horarios y un plano del centro, pero para que no me perdiera me acompañó a la clase que tenía a aquella hora. Abrió la puerta y dirigiéndose al profesor murmuró “Es la hija del señor Brooks” Yo la miré extrañada ¿Tan conocido era Matt? ¿Por qué?
- Chicos, esta es Alice ¿verdad? -dijo mirándome, yo me limité a asentir- perfecto, pues puedes sentarte al lado de Mark -señaló una silla vacía al lado de un chico bastante guapo. Pero yo me había acostumbrado a lo perfecto. Era de piel muy blanca, pelo negro y ojos marrones, casi tan oscuros como los míos. Parecía bastante alto y era muy delgado. Tenía pinta de pijo-chulo con unos padres que le dejaban hacer lo que le daba la gana y por lo que veía pasaba bastante de los estudios. Después de esta rápida analización me dirigí a su lado.
- Hola -saludó sonriendo-
- Hola… -dije un tanto cortada, aunque pude devolverle la sonrisa-
Me enteré que estábamos dando clase de filosofía. ¿Filosofía a primera hora? Bufff. Intentaría por todos los métodos convencer a Doug para que cada miércoles me acompañara esa hora, no era bueno pensar tan temprano. Al fin sonó el timbre que anunciaba el final de la clase.
- Hola -escuché que me decía una chica por detrás- Alice ¿verdad? -preguntó sonriendo-
- Sí -le devolví la sonrisa- ¿Tú eres…?
- Brooke, encantada -extendió su mano-
- Encantada -la estreché-
- ¿Qué te toca ahora? -me preguntó-
- Em… -comprobé mi horario- mates… -puse cara de asco-
-rió- A mi también me toca, si quieres te acompaño…
- ¡Claro! Muchas gracias -le sonreí-
Parecía una chica muy maja, era pelirroja, el pelo lo tenía muy largo y ondulado, unos grandes ojos verdes y era un poco más alta que yo. Llevaba un cortísimo vestido blanco que dejaba entrever la ropa interior que llevaba.
Mi primer día de instituto llegó a su fin. A la salida volví a encontrarme con Brooke y Mark, que descubrí que eran hermanos.
- ¿Hacia dónde vais vosotros? -inquirí-
- Vamos a… [inventaos una calle] -me respondió Mark-
Recordé que esa era casualmente la calle donde también vivía Tom- ¿Os importa que os acompañe?
- Claro que no, vente -me sonrió Brooke-
- If you listen to the things that your friends say your gonna be lonely…(8) -mi móvil. Era un mensaje de mi madre, que fuera a casa de Matt en cuanto acabara las clases-
- Mierda, tendrá que ser otro día chicos, lo siento. Mi madre… -alcé el móvil para que vieran a lo que me refería-
- Qué pena… bueno ¿por qué no vienes mañana? -preguntó Brooke-
- Eso seguro -le sonreí-
- Pues… ¡adiós! -me abrazó-
- ¡Adiós! -devolviéndole el abrazo-
- Adiós, Alice -Mark se acercó a mi y besó mi mejilla-
- Eh… adiós -me limité a sonreír y miré al suelo, notaba que comenzaba a ruborizarme, así que me di la vuelta y me dirigí a casa de Matt-
Una vez allí dejé mi mochila en mi cuarto y bajé para comer aunque no tenía nada de hambre. Me senté en la mesa donde estaba mi plato de macarrones by Matt ya servido. Llevé un par de veces el tenedor a mi boca y luego empecé a jugar con ellos, no quería más, pero me encontraba ante la atenta mirada de mi madre.
- ¿Quieres comer de una vez?
- No tengo hambre…
- Alice, desde que te quedaste en casa de tú amigo ese a dormir estás muy rara… -dijo a modo de comenzar una bronca-
- ¡Ese amigo mío tiene nombre, y quizá esté así porque desde aquel día no les veo! -le respondí demasiado borde-
- ¡Hace tan solo tres días de eso! -chilló-
- ¡Me basta un segundo para echarles de menos! -me levanté bruscamente tirando la silla al suelo y fui hacia mi cuarto cerrando de un portazo-
Mi madre también se comportaba diferente conmigo desde aquel día, quizá no se diera cuenta, pero era por culpa de sus excusas que no los había podido ver. Aunque nada me impediría verles al día siguiente, ahora yo también tenía la excusa de irme con unos amigos que no eran los que formaban parte de un famoso grupo de música, y así de paso, iría a ver a uno de los integrantes de este. Así que por la tarde me conecté al twitter y le dije a Brooke que al día siguiente iría a su casa, a ella le pareció genial. Jugada perfecta. Me fui a dormir sin cenar, mañana sería un día diferente…
.jpg)

No hay comentarios:
Publicar un comentario