lunes, 30 de enero de 2012

20 ~ Hospital.

Me desperté en un sitio desconocido, una habitación blanca, o al menos el techo, no me gustaba, estaba incómoda y me dolía mucho el costado.

- Alice, te has despertado, por fin -era Harry no le podía ver, así que intenté girar el cuello para verle pero algo me lo impidió, me llevé las manos al cuello y descubrí que llevaba… ¿un collarín?-
- Harry, ¿qué pasa? ¿dónde estoy?
- Estas en el hospital preciosa, saliste corriendo y no viste el coche que te arroyó, Jeff intentó pararte, incluso te empujó, pero no sirvió de mucho…
- ¿Y Jeff está bien?
- Sí, pero todavía no se ha despertado.
- ¿Y dónde está? -lo lógico habría sido preguntar por otras cosas que me importaban mucho más, pero me sentía culpable, yo fui la que había salido corriendo, el no merecía haberse hecho daño, no era justo-
- Está detrás de la cortina, no te preocupes.
- Vale, con la mierda esta tan solo puedo ver el techo, ¿derecha o izquierda?
Se asomó por encima para que pudiera verle. Como echaba de menos esos ojos, ¿cuánto tiempo había estado inconsciente?- ¿Así mejor? -me sonrió-
- MUCHO mejor -le devolví la sonrisa- ¿me ayudas a levantarme? No me gusta el techo… -dije mientras intentaba incorporarme- ¡auuu!
- ¡Alice, estate quieta por una vez en tu vida, por favor!
- ¿Pero… qué pasa?
- Te has roto tres costillas, es normal que te duela, ahora estate quieta ¿vale? Estaré aquí todo el tiempo -me acarició la cara y sonrió-
- Gracias -le devolví la sonrisa. ¿Cómo podía ser tan mono? Algún día me casaría con él sin que lo supiera. Volví a dormirme.

- ¿Harry? ¿Harry, estás ahí?
- Está, pero se ha dormido, ¿necesitas algo? -me preguntó Matt-
- De ti no -le contesté-
- Vale… esta con la cabeza apoyada en tu lado derecho, por si quieres despertarle…
No lo hice, no quería despertarle, posiblemente todavía no habría dormido, así que aunque estaría en una posición nada cómoda, no quería despertarle, hasta que sin querer apoyó su cabeza en mis doloridas costillas.
- ¡Aiiiiiiiiiiiii! ¡au, au, auuu!
- Lo siento, lo siento, lo siento -se levantó en seguida-
- No… no importa ¡aiii!
- Lo siento, me he dormido, no me daba cuenta de lo que hacía, perdóname.
- No pasa nada, de verdad, comprendo que estés cansado, duérmete otra vez si lo necesitas -le sonreí-
- No da igual, ¿quieres algo? -en ese momento la puerta se abrió y la vista solo me alcanzó para ver un poco del pelo de aquella persona-
- Quiero un abrazo de la persona que acaba de entrar -sonreí-
- ¡Por fin me lo pides! -se acercó y me abrazó como yo le había pedido, pero muy cuidadosamente, sabía lo de mis costillas-
Reí- Es que ahora lo necesitaba -volví a sonreírle-
- Alice, ¿te importa que me vaya a dormir un rato? Te dejo aquí con Danny ¿vale? -me preguntó Harry-
- Claro, lo necesitas, pero con una condición…
- Dime lo que quieras y lo tendrás.
- ¿TODO lo que quiera? -le miré insinuante-
- ¡Alice! Venga, dímelo que me duermo en el coche.
- Si piensas hacer eso que te lleve alguien y vale, lo que quiero, que tú me dejes hacer es… un abrazo, de momento no pido más.
- Solo de momento, ¿no?
- Sí, solo de momento -le sonreí-
- Eres malvada, pero me encanta -me sonrió y se acercó para abrazarme con mucho cuidado-

Cuando Harry se fue, Danny y yo comenzamos ha hablar, a veces de estupideces y a veces de cosas no tan estúpidas. En un momento de silencio, yo comencé a tararear “That’s the truth” no me sabía la letra, así que no quise hacer el ridículo.

- ¿Te acuerdas?
- Claro que me acuerdo, obviously, pero, ¿puedo pedirte algo?
- ¡Claro! Lo que quieras, bueno, lo que quieras no, ¡ya me entiendes!
Reí- Ya lo sé, bobo, además, me refería a pedirte que me la enseñes, solo la he escuchado una vez y no pude fijarme en la letra ¿puedes volver a cantarla, por favor?
- Eso no tienes ni que preguntarlo preciosa, pero no tengo guitarra, ni a Tom para que me ayude…
- ¿Desde cuándo Danny Jones necesita algo más que su perfecta voz para interpretar una de sus canciones?
- Oh, vamos, sabes que no es para tanto -dijo avergonzado-
- ¿Qué no es para tanto? Si es que sois los mejores… bueno, que da igual, me la enseñas ¿o no?
- ¡Claro!

Me la estuvo enseñando, y la verdad es que cada vez que la volvía a cantar me gustaba más todavía si cabía. Era perfecta, más que eso, tenía unas ganas locas por que sacaran de una maldita vez el último CD, lo ansiaba tanto…

- Danny, creo que ya me la se bastante bien, así que si quieres cantarla, yo seré feliz, pero no te acompañaré, estoy cansada, aunque no entiendo el porqué…
- Es normal, no te preocupes preciosa, seguiré aquí cuando te despiertes ¿vale?
- ¿No te vas? ¿Y Harry no va ha volver?
- No, yo me quedo aquí contigo hasta que te den el alta, que no creo que sea muy tarde, respecto a Harry… lo dudo bastante, si no voy equivocado esta con Izzy…
- Oh, vale, lo entiendo, pues quiero irme de aquí ya ¡no aguanto más!
- No te preocupes, no tardarán mucho, palabra de Jones.
Reí- Eso espero Jones, eso espero…- en aquel momento la puerta se abrió y un doctor entró por ella, los dos empezamos a reírnos puesto que había ocurrido lo que Danny había dicho-
- ¿Tan gracioso soy? -preguntó el doctor que se unió a nuestras risas. Era joven, no debía de tener más de 30 años, rubio, ojos pardos, alto y musculoso, pero ni mucho menos como Harry-
- No, lo siento, es que el aquí amigo mío me acaba de decir que no tardarían mucho en dejarme salir, y espero que así sea porque estoy comenzando ha agobiarme…
- No se preocupe señorita… Brooks -dijo comprobando su libreta- vengo a comprobar como están sus heridas y, a si están mejor, darle el alta -me sonrió-
- Gracias -le devolví la sonrisa-
- Vale… -dijo mientras me examinaba- perfecto, en su medida, claro, así que cuando quieras, puedes irte.
- ¿De veras? ¡Por fin!
Rió- Sí, sí, lo digo de verdad, un cosa, la escayola de la pierna…
- No, esa ya la tenía -le sonreí mientras me intentaba incorporar- ¡aiii!
- Espere, yo le ayudo -dijo mientras lo hacía- tendría que ir con cuidado, todavía es muy reciente y le dolerá bastante, pero en un par de días se podrá mover ya mucho mejor.
- Muchas gracias -volví a sonreírle y me devolvió la sonrisa-

Danny me llevó a su casa, yo le pedí ir con él ya que no quería ir a casa de Matt, no ahora… Antes de irnos, quise saber como estaba Jeff, había salido peor que yo, también le habían tenido que vendar la cabeza como a mi y se había roto una costilla menos, pero a parte el se hizo un esguince en la muñeca al caer y se partió el peroné. Nos metimos en el coche y comenzó a sonar esto:

Well I sought gold and diamond rings
my own drug to ease the pain that living brings
walked from the mountain to the valley floor

- ¡¡¡ Es Bruce !!! -chillé, me sabía esa canción-
- ¡Sí! ¿Te gusta?
- ¡Claro, the boss! Me encanta esta canción, diría que incluso la amo.
- Yo también lo diría, aunque no se porque… ¿tú que piensas?
- Uno no se tatúa la frase de una canción por amor al arte… ¿o sí?
- No, creo que no -me sonrió-
- ¿Lo podré ver? Tan solo lo he visto en fotos y no entero…
- Claro, en cuanto lleguemos te lo enseño -me guiñó el ojo y yo me derretí-

Al fin llegamos, estuvimos todo el camino cantando las canciones de Bruce, pero yo eché hacia atrás el CD varias veces para volver a escuchar “Searching for my beautiful reward” me encantaba esa canción, y a Danny no le molestaba volver a escucharla una y otra vez. Al entrar en su casa Bruce y Ralphie corrieron hacia él y yo aproveché también para acariciarles, eran taaan monos… luego Geo se asomó por la puerta.

- ¡Alice! ¿Qué te ha pasado? -vino rápidamente hacia mi-
- Un coche -le dije sin dejar de acariciar a Bruce y le sonreí-
- ¿Y cómo es que no vas a tu casa? -preguntó extrañada-
- Problemas, le he dicho que se vinieran con nosotros, no te molesta ¿verdad? -soltó Danny-
- Para nada, me encanta que esté aquí -nos sonrió-
- Me alegro -Danny le devolvió la sonrisa y se acercó a ella para besarla, no quería verlo así que me concentré en Bruce, sooolo Bruce-
- Alice, ¿qué tal si te llevo a la habitación dónde vas a estar? El médico dijo que necesitabas reposo…
- Claro, gracias pro todo, de verdad -les sonreí-
- No se merecen, lo hago encantado, ahora ven, que te acompaño -me agarró de la cintura y me condujo hacia la habitación en la que estaría… no sabía hasta cuando…-

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