lunes, 30 de enero de 2012

22 ~ My beautiful reward.

Pasaron los días, hasta que por fin fui a quitarme la escayola, seguía bastante molesta con Matt, así que me acompañaron Jeff y Dougie, el segundo me hizo al fin el dibujito que ya sabréis cual es y fue feliz, menos mal que se moderó y lo hizo pequeño en su justa medida. Del accidente de coche ya estaba casi recuperada, las costillas seguían doliendo, pero mucho menos que al principio, eso no era nada comparado con lo que había llegado a pasar.

- ¿Señorita Brooks? -preguntó el doctor al que yo recordaba muy bien, si, el que hacía dos semanas me había atendido cuando lo del accidente-
- Alice, tú eres Brooks -dijo Jeff-
- Ah, sí, es cierto… yo… Brooks… sí, aquí -dije dirigiéndome al doctor-
- ¿Tú otra vez por aquí? -me preguntó con una sonrisa dibujada en la cara-
- Ajá, pero esta vez para que me quite la cosa esta tan molesta -le devolví la sonrisa-
- Pase y se lo quitaré -cuando ya entramos- ¿que tal están sus costillas?
- Mucho mejor ya, pero todavía duele bastante.
- Bueno, eso es normal, si quiere luego se lo miro.

Cuando me quitó la escayola me sentí libre, me puse el zapato que anteriormente había metido en mi bolso y salí después de agradecerle el trato.

- ¡Soy libre! -exclamé-
- ¡Bien! -dijo Dougie que vino corriendo a abrazarme y me levantó-
Reí- Dougie, bájame, anda, quiero probar esto de andar con dos piernas -comenzamos a reírnos-

De camino a casa de Matt fuimos escuchando música y Dougie y yo cantábamos todas las que nos sabíamos, aunque él me ganó. Llegamos y al entrar estaba Danny.

- ¡¡¡DANNY!!! ¡Puedo andar normal!
- ¡Ya lo veo, ya! ¿te acuerdas de hacerlo?
- De momento no me he caído… -en aquel momento se me ocurrió lo peor que se me podía ocurrir, estábamos a mediados de septiembre, en Londres, y ahí no hacía tanta calor, ni mucho menos, pero tenía que decirlo, y así hice- ¡tonto el último que se tire a la piscina!

Salí corriendo, no me atrevía a mirar hacia atrás porque quizá me distraería. De camino a la piscina fui quitándome la ropa hasta quedarme en ropa interior y al llegar al borde de esta me tiré de cabeza, escuché que alguien se tiraba después de mí, pero seguía sin saber quien era, esperé un rato antes de subir a la superficie y cuando salí no había nadie allí.

- ¡BU!
- ¡Danny! ¡Idiota, me has asustado! -dije poniendo pucheritos-
- Oh, vamos, no te enfades, era una sorpresa -me sonrió-
- Es imposible enfadarse si haces eso -le devolví la sonrisa-
- Exageras, como siempre…

Fue acercándose lentamente a mi, yo no podía moverme mucho puesto que él llegaba al suelo y yo no, así que tenía ventaja. Me acercó mucho a él, agarró mis muslos y enrolló, con mi ayuda, mis piernas en su cintura, levantó mis brazos y yo los coloqué alrededor de su cuello, tocando aquel tatuaje que tanto me gustaba y todavía no había conseguido ver. Me perdí un instante en su mirada cuando de pronto sus labios estaban junto a los míos, fue un beso corto, pero dulce, tanto como él…

- Yo ya la he encontrado… -le susurré al oído-
- ¿El qué? -preguntó desconcertado-
- My beautiful reward…

Le sonreí y él profirió una leve risilla y a continuación sus labios volvían a estar junto a los míos, pero esta vez no fue un corto y dulce beso, sino una largo y apasionado beso, su lengua empezó a jugar con la mía, pero yo no me iba a quedar atrás, no esta vez. Comencé a enredar mis dedos en su pelo y él quiso apretarme más, pero aquello era imposible, en aquel momento parecíamos una sola persona, entonces fue cuando me acordé de otra persona, aquella persona a la que había envidiado la noche anterior, aquella a la que el hombre al que en aquel preciso instante tenía entre mis brazos, había mirado tan enamorado.

- Danny -dije muy dificultosamente ya que a penas me dejaba respirar- Danny, espera… -intenté apartarle un poco de mí empujando su pecho, pero no funcionó, estaba desenfrenado- Danny ¡Georgia! -pude articular al fin.
Se separó bruscamente y como no estaba preparada para ello me hundí, pero enseguida él me sacó agarrándome por el brazo- Lo siento, lo siento, perdóname… -dijo decepcionado-
- No tienes que pedirme disculpas, tendría que haberte parado antes, pero…
- El que no tendría que haber empezado he sido yo, perdona si te he hecho sentir mal -me interrumpió- lo siento… -me abrazo y me besó la frente- ¿salimos? -dijo ya dirigiéndose hacia la escalera.
- Claro, pero antes… -me acerqué silenciosamente a él y le hice una ahogadilla, cuando por fin le dejé subir comencé a reírme-
- Con que esas tenemos, eh… -se dispuso a devolvérmela, pero no pudo…
- ¡Oye! ¡Con mi pequeña no te pases ni un pelo! -este se tiró de bomba, y al salir a la superfície…
- ¡Harry! -fui nadando hacia él lo más rápido que pude y le abracé-
- ¡Alice! ¿Qué tal estás, peque? -inquirió con una sonrisa en su cara-
- ¡Bien! ¡Ya soy libre! -dije levantando mi pierna izquierda para que viera que ya no tenía la escayola-
- Ya me lo han contado ya, ¿para cuando la revancha? -dijo refiriéndose al partido de fútbol del que acabé malherida-
- No habrá revancha -sentenció Danny-
- ¿Por qué tú lo digas? Me buscaré a otro compañero -ese era Tom, me giré para ver dónde estaba y allí lo vi, con su estrella, y al verla, lo que se me ocurrió decir fue:
- ¡Hey! I’m looking out for my star boy -le puse la mejor de mis sonrisas-
Todos rieron y Tom se tiró a la piscina, pero tipo palo, no tan bruto como Harry.
- Te he echado de menos, Alice -dijo acercándose para abrazarme-
- Y yo a vosotros, no sabes cuanto… -dije mientras le devolvía el abrazo-
- ¿Hay sitio para otro integrante de McFly? -inquirió Dougie fuera de la piscina-
- ¿Y todavía lo preguntas? -dije mientras me acercaba al bordillo y le tiraba de una pierna para meterle en la piscina, y así hice, entonces todos comenzamos a reírnos, todos excepto Doug que salió a la superfície y me puso pucheritos- ¡Eso no vale! -yo también le puse pucheros-
- Lo mismo digo -sonrió al igual que un niño pequeño y me hizo una ahogadilla-

Después de esto Harry fue quien se tiró encima de Dougie y Danny acudió a salvarlo, yo me aparté y fui con Tom, todavía me dolían las costillas como para ponerme a hacer el bruto con ellos, aunque a mi me encantaba hacerlo… Estuvimos bastante rato en la piscina, y cuando todos nos dispusimos a salir Danny me lo impidió, me debía una ahogadilla y me la hizo, cosa que a Harry no le gustó demasiado, así que comenzó a seguirle por todo el jardín hasta que le pilló, los dos cayeron al suelo y empezaron ha hacerse cosquillas, entonces fue cuando yo actué, me tiré encima suya, pero no soportaba más balazos (así sentía yo cada dedo que tocaba mis doloridas costillas).

- ¡Diooos! ¡Me vais a matar! -dije tumbándome en el césped boca arriba y poniendo mis manos en mis costillas-
- Lo siento, pero te la debía, Harry es quién lo lía todo… -dijo mientras le miraba riéndose, se levantó y se fue-
- Venga, vamos, peque -dijo Harry sonriéndome-
- No… me habéis hecho pupita… -puse pucheros-
- Alice… -dijo mientras me levantaba, por mucha fuerza que hiciera la que se hacía daño era yo, así que puse el peso muerto- ¡así te vas a caer!
- No dejarás que lo haga… -le desafié-
- Tienes razón, no lo haré -y así hizo, me levantó y me cogió como a un bebé-
- ¡Aiii! suéltame que me haces daño, JUM -me crucé de brazos como pude-
- Muy bonito, yo te hago y Danny no ¿verdad?
- Danny también me hace daño -le hice una pedorreta-
- Pues en la piscina no parecía que te hiciera mucho daño…
- Claro que… -comprendí de lo que me estaba hablando- espera, ¿nos has visto?
- Se podría decir que… sí -dijo no muy contento-
- No se lo cuentes a nadie, por favor, es solo por Georgia…
- Si tu me lo pides, seré una tumba.
- Sé una tumba -le sonreí-
- Como usted mande, mi pequeña party barra brown eyed girl -rió-
Me uní a sus risas- Gracias -le sonreí- te quiero MUCHO -y le abracé, me devolvió la sonrisa, me abrazó y me besó la frente, luego, sin bajarme de sus brazos, fuimos dentro de casa, comenzaba a tener frío ya que estaba mojada y soplaba el viento.

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