lunes, 30 de enero de 2012

24 ~ Party girl.

Estuvimos andando un rato hasta llegar a una cola infinita, por lo visto la discoteca/pub a la que nos dirigíamos era bastante famoso… pero nosotros hicimos caso omiso a la cola, Harry nos arrastró a mi y a Izzy hasta la puerta del local.

- Me parece perfecto que seas de McFly, pero por una vez, podrías hacer cola ¿no crees? -dije mientras pasábamos toda la cola-
- Es que no nos colamos porque yo forme parte de McFly, eres tú la que tiene enchufe aquí -se apresuró a decir-
- ¿Enchufe, yo? -le pregunté desconcertada-
- Ya verás, el dueño de esto es el DJ, luego me cuentas cosas.

No comprendía nada. ¿De quién tenía yo enchufe? Esto era raro, demasiado raro diría yo. Estaba yo en mis pensamientos cuando nos encontramos con todos. Bueno, con todos no, Geo y Danny seguían sin aparecer.

- ¿Dónde están… -quise preguntar-
- Ahora llegan, no te preocupes -me interrumpió Harry-
- Vale, cambiando de tema ¿dónde está el maldito DJ? ¡Quiero saber quién es mi enchufe! -dije, y todos comenzaron a reírse-
- Que impaciente eres, está ahí -me informó Harry señalando la otra punta del local-
- Perfecto, creo que necesito ir al oculista -dije achinando los ojos para ver si así lograba ver algo más-
- Anda ven, yo te acompaño y así pedimos unas copas -me dijo Dougie-
- Vaaale -le sonreí-

Me devolvió una perfecta sonrisa y comenzamos a hacernos paso entre la gente, que era inútil y estaba en medio.

- ¿No tienes la menor idea de quién puede ser? -me preguntó-
- No, me he quedado flipando cuando Harry me ha dicho que el enchufe es mío -respondí sin dejar de mirar el sitio en el que se suponía que estaba…- un momento… dime que el que está en la mesa de mezclas no es el habitual DJ.
- El que está en la mesa de mezclas no es el habitual DJ -se apresuró a decir-
- Vale, ahora dímelo convincente.
- Em… creo que no puedo.
- ¿¡Jeff es el DJ!?
- ¿No lo ves? -dijo en tono burlón-
- Poynter, Poynter, no me vaciles que mal vamos…
- ¿Brooks me amenaza? -comenzó a reír y se dirigió a la barra- Tú no bebes ¿verdad?
- Verdad, voy a ver a Jeff, si os encuentro, estoy allí en cinco minutos -bromeé-
- ¡Te esperaré! -escuché que decía a lo lejos-

- ¿Alice? -preguntó Jeff desconcertado al verme acercándome a él-
- Acertaste -le respondí añadiendo una sonrisa-
- WOW ¡estás preciosa! -exclamó-
- Gracias… -dije avergonzada-
- ¿Y se puede saber que haces tú por aquí? -preguntó-
- Claro que se puede saber, vengo a pasármelo bien con unos amigos ¿le parece a usted bien?
Rió- Claro, claro, tú ves, ya te dedico algo -me guiñó un ojo-
- Oh ¿de veras? ¿cuál? -pregunté con un poco de tono de burla-
- Ya lo verás, te sorprenderá…

Dicho esto me dirigí nuevamente con mis únicos amigos allí, la gente me dificultaba bastante el paso, pero conseguí llegar, y allí estaban ya Danny y Georgia. Parecía que se habían puesto de acuerdo con la ropa, ya que Danny llevaba una camiseta gris, de manga corta con un escote que a mi me quitaba el sentido y unos pitillos también grises, pero mucho más claros y Georgia llevaba un vestido también gris, aunque no entraré en detalles.

- ¡Hola preciosa! -dijo Danny mientras me miraba de arriba abajo sin importarle que su novia estuviera delante y se acercaba a mi para abrazarme-
- ¡Hola! -dije correspondiéndole el abrazo- ¿por qué te has ido esta tarde sin más? -le pregunté de golpe-
- Em… tenía… tenía… había quedado con Geo -dijo después de haber pensado mucho su respuesta-
- Ya, claro… ¡Hola Geo! -le sonreí-
- ¡Hola! Estás guapísima ¿dónde te has comprado ese vestido? ¿y los zapatos? ¡son preciosos!
Reí- Pues me los compré en Mallorca, no se si aquí habrán de esas tiendas, pero si quieres te los presto cuando quieras -le volví a sonreír-
- ¿De verdad? -preguntó entusiasmada-
- ¡Claro! -reí ya que se la veía feliz-
- Alice, te vienes… ¿a bailar? -preguntó Dougie cortado-
- Eh, si, claro, ahora mismo.

¿Acababa Dougie Poynter de preguntarme que si quería bailar? Esto era un sueño, un sueño hecho realidad, un sueño que deseé que nunca terminara, era perfecto, tan perfecto como los integrantes de él.
Bailamos un par de canciones bastante movidas hasta que llegó un lenta, demasiado lenta como para bailarla a un metro del acompañante.

- Em… ¿quieres que bailemos esta también? -preguntó Dougie un tanto avergonzado-
Yo no estaba menos avergonzada, esos ojos me intimidaban demasiado- Eh… claro, si tu quieres… -me apresuré a responder- pero te aviso que no tengo ni idea de hacer esto…
- Pues vamos bien, porque yo tampoco, bueno, dejémonos llevar ¿te parece?
- Claro, claro… -dije mirando al suelo, no podía aguantarle más la mirada-

Dougie fue el que se acercó ya que yo estaba paralizada. Cogió mis brazos y los colocó alrededor de su cuello sin dejar de mirarme, y puso sus manos en mi cintura para poder acercarme aún más a él. Estábamos a centímetros, aunque habían partes de nuestros cuerpos que estaban totalmente unidas. Nos movíamos al ritmo de aquella pausada canción sin dejar de mirarnos, me miraba de un modo extraño, algo melancólico y con una perfecta sonrisa dibujada en su cara, raro, sí, pero no importaba, estaba con él, y eso era lo único que quería, lo que tantos años había soñado día tras día, era un sueño echo realidad. En un momento de la canción me “dejé llevar” como Dougie me había dicho y me acerqué todo lo que nuestros cuerpos nos permitían a él y apoyé mi cabeza en su pecho, no era la primer vez que estaba así, pero si en vertical y bailando. La música acabó y maldije aquel momento como nunca antes había hecho, entonces comenzó a sonar “Party girl” me cortó bastante el rollo, pero era de McFly, con eso me bastaba para que no me importara. Una mano se posó en mi hombro, me sobresalté un poco, pero me giré y le vi.

- ¿Esta la bailas conmigo? -me preguntó-
- Claro, ahora me dices de bailarla pero bien que te olvidaste de mi en el videoclip… -dije con un fingido enfado, pero que sonó bastante convincente para mi gusto-
Pudd comenzaron a reír- ¿Pretendes que Matt me degolle?
- No, pero si hubiera echo el videoclip le convencería para que no lo hiciera.
- ¿Tantas ganas tenías de hacerlo? No te preocupes… -me miró, estaba planeando algo, pero ¿qué?-
- ¿Qué piensas?
- Nada, nada… -dijo esquivando mi pregunta-
- Pues tira, yo me quedo aquí con mi Doug -le saqué la lengua-
- Pues que sepas que es mío, te lo alquilo por esta noche, así que haced las guarradas que tengáis que hacer que el resto del año las hará conmigo -me guiñó un ojo-
- ¡Harry! -le golpeé el brazo suavemente-

Se fue riendo y nos dejó nuevamente solos.

- ¿Nos sentamos y tomamos algo? -propuso Dougie-
- Claro, como quieras -le sonreí-

Me cogió de la mano y me condujo a una pequeña mesa, muy lejos del grupo con el que habíamos venido e hizo un gesto al barman para que trajera dos copas de lo que suponía que anteriormente había pedido.

- Dougie, te recuerdo que yo no bebo…
- Lo sé, no es para ti, esta noche yo beberé por ti.
- Doug…
- No lo impedirás, voy a contarte algo porque sé que nos sigues desde que éramos unos frikis sin conocimiento de la moda, todavía no se lo he mencionado a los chicos, pero confío en ti y sé que no se lo dirás…

Definitivamente el comportamiento de Dougie aquella tarde no era el normal ¿ahora tocaba la hora de las confesiones? No comprendía nada ¿por qué me lo contaba a mí antes que a los chicos? ¿tan importante o malo era? Demasiadas preguntas sin respuesta, aunque esperaba obtenerlas en algún momento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario